Sábado 23 por la noche

Sábado 23 por la noche
El sábado por la noche celebramos nuestro último culto de Convención. Le llamamos "el último y gran día de la fiesta". El culto comenzó con un ambiente de gloria dirigido por la líder nacional de damas, Clara Liberato. Oraciones, clamor, alabanzas, himnos de adoración; el pueblo estaba esperando y buscando su mejor culto.
 
La líder de damas dio paso al devocional con el Grupo de la UDA, quienes entonaron los himnos y coros del devocional. El entusiasmo iba creciendo con cada cántico; todos cantaban, adoraban, aplaudían, se gozaban. Luego tomó su parte el Coro de las 50 voces para los especiales. El Coro entonó 3 alabanzas bellísimas que hizo que el pueblo prorrumpiera en adoración. La gloria de Dios descendió extendiendo este momento maravilloso. Alabamos a Dios por la disposición, desprendimiento y entrega de los integrantes de nuestro Coro, así como por la humildad, generosidad y capacidad de su director. 

Enseguida colectamos las ofrendas cantando el himno de la convención "soy diferente". Este himno también fue de mucha bendición. Después, la hermana Clara Liberato entregó al Rvdo. Concepción para la exposición de la Palabra de Dios. Este mensaje y este culto cerró con broches de oro del cielo nuestra magna convención. La predicación salida de los labios del 
Supervisor Nacional fue poderosa, aguda, penetrante, directa, edificante, impactante y gloriosa. Durante el mensaje la gloria de Dios descendió en varias oportunidades, haciendo que el pueblo se pusiera de pie, adorara, alabara y se rindiera. Todos estaban atentos escuchando reverentes, nadie quería irse. Realmente, el Señor habló, ministró y bendijo a su pueblo.
 
Al final del mensaje, el pueblo pasó al altar como respuesta a la voz de Dios. ¡Qué hermoso es ver al pueblo adorar, llorar, rendirse y buscar el rostro del Señor. ¡Realmente la Obra del MMM en República Dominicana está en bendiciones!
 
 Con este servicio, finalizamos la celebración de nuestra XXXII convención de Damas. ¡A Dios damos toda la Gloria! Fuimos despedidos, pero ya el pueblo está esperando con ánimo pronto la Convención de Jóvenes en Julio. ¡Todos están invitados!